El Presidente y su falaces compromisos…

El Presidente de la República, dio a conocer el pasado domingo que de sus 100 compromisos, ha cumplido 89 de ellos, le faltan por cumplir 11. En la página oficial de Morena, perdón, del gobierno federal (se presta a confusión por logos y colores: mismo formato) muestran la lista de los compromisos. De los cumplidos no hace falta referirnos a ellos, “ya están cumplidos”, según López Obrador. Sin embargo, valdría mencionar que, dese que ganó las elecciones, el entonces triunfador de la contienda electoral de 2018, se comprometió a cambiar mucho de lo que para él era el origen de la corrupción; a la fecha, no solo no ha cumplido, se caracteriza por ser simple “slogan”, dado ha corrompido más el problema a resolver ¿Cuáles? ¡Patentes! Uno de ellos fue que haría abiertas, públicas las licitaciones, sin embargo no solo no las hace abiertas, las ha eliminado contraviniendo las normas que rigen las licitaciones públicas. De tal suerte que la manipulación mediática del Presidente sigue viento en popa, no solo no cumple, ha empeorado lo que antes, según él, eran focos de corrupción. Ahora no hay licitaciones, son asignaciones directas o si bien les va, licitaciones restringidas, como la de la refinería de Dos Bocas, Tabasco; esa licitación fue restringida a empresas internacionales “honestas y profesionales”. A unos cuantos días de aquella “licitación” surgió información totalmente contraria, son empresas corruptas que fueron investigadas y castigadas; Rocío Nahale, Secretaria de Energía, se deslindó y ya nadie se acuerda de ello ¿Otra de las promesas incumplidas? El Presidente de la República ofreció que ya no habría más deuda pública. Para asegurar la construcción de la refinería, contrató con 3 Bancos internacionales, deuda por varios miles de millones (7 mil millones) de dólares, con la salvedad de que, dijeron, solo “por si acaso”, que no era un préstamo; quedaría la cartera abierta por si México necesitaba dinero. La simple firma ya es compromiso de deuda. Una de las principales características del Presidente López Obrador, es la desinformación, resultó experto en la manipulación mediática, lo que hoy es noticia promovida por el mismo Presidente, al siguiente día deja de serlo al generar otra el propio mandatario; verdades a medias, mucha de la información vertida por Andrés Manuel López,  simplemente no es comprobable y ahí queda en el olvido.

¿Austeridad republicana? ¿No más gastos superfluos? El mismo día de la toma de protesta del Presidente de la República, su gobierno gastó poco más de 41 millones de pesos en comidas, hospedajes y transportes ¿Cuál austeridad? Simplemente son selectivos los compromisos y su cumplimiento. Así es el Presidente Andrés Manuel. Nadie lo cuestionó, todos pasaron por alto, se trata de los primeros abusos e incumplimiento de las promesas presidenciales que lucen en el portal del gobierno federal.

Entre otro de los compromisos incumplidos (hasta ahora) del Presidente, es el esclarecimiento de la verdad en los hechos de Ayotzinapa, lugar en donde fueron asesinados 43 normalistas ¿Por qué se compromete el Presidente a cumplir algo que no está dentro de las atribuciones de su gobierno? Simple. Pocos son los observadores y analíticos. La espectacularidad y la manipulación privilegian la verdad, la sentencia jurídica que reza: la autoridad solo está facultada a todo aquello que le autoriza la ley”, para el Presidente no vale ¿Será por desconocimiento jurídico? Tampoco se vale: la ignorancia de la ley no beneficia al infractor su incumplimiento. No puede actuar como cualquier particular, salvo que incurra en abuso de autoridad al ejecutar acciones fuera del marco jurídico. Bien, resulta que la causa penal está en manos de la autoridad judicial y el ministerio público, no depende del gobierno federal ¿Entonces? ¡Las falacias del Presidente! El tema es eminentemente político y de trascendencia mediática, por eso López Obrador, tomó ese asunto como un compromiso de gobierno, a pesar de no estar a su alcance. Lo más grave del asunto. El “responsable” de coadyuvar en las investigaciones del caso, era, sí era, ya no lo es, Alejandro Encinas, personaje acomodaticio que ocupaba una de las subsecretarías en Gobernación, desde ahí operaba políticamente. Resulta que ayer martes 3 de diciembre, le tomaron protesta como nuevo y brillante “consejero del Poder Ejecutivo”, en el Consejo de la Judicatura, órgano del Poder Judicial de la Federación. L siguiente quincena la cobrará como consejero. Encinas, es quien, de forma irresponsable dijo a los padres de familia de los normalistas asesinados, que ya sabían en dónde estaban los “desaparecidos”, que estaban en algún lugar del Estado de Guerrero ¿Será por eso que lo quitaron? Se llevó la “verdad histórica de la 4T”.

El Presidente de la República, burla los compromisos y todos lo pasan por alto ¡Las falacias del Presidente! En este caso, la Fiscalía General de la República, órgano constitucional autónomo, responsable de la investigación, persecución de los delitos y delincuentes ¡Ya no depende de López Obrador! Luego entonces, cómo puede López responsabilizarse  y pretender cumplir aquello que no es de su resorte jurídicamente competencial. Parece ser que a nadie le interesa, se trata del Presidente y su palabra es “ley”. Así no se puede cumplir legalmente ningún compromiso, son solo falacias del Presidente de la República, acostumbrado a la difamación, a la desinformación y a la calumnia. Andrés Manuel López Obrador, ha demostrado, probado ser experto en la manipulación. Así los compromisos del Presidente de la Cuarta Transformación, en su primer año de gobierno.

 

Deja un comentario